Tintas

Dice una leyenda árabe que para fabricar la mejor tinta tienes que poner un trozo de carbón en un recipiente, añadir la misma cantidad de agua, atar el recipiente a la cola de tu camello y peregrinar con él a la Meca. A la vuelta del viaje tendrás una tinta negra y espesa perfecta para tu escritura.

Nosotros no necesitamos esta fórmula, lo tenemos mucho mas fácil: podemos comprar tinta en la papelería del barrio o en las tiendas de artículos para bellas artes o en miles de tiendas online.

Al comprar la tinta es importante que no sea waterproof pues llevan goma y es casi imposible hacer trazos finos con ella. Recordemos que una de las bellezas de la Caligrafía está en el contraste entre trazos gruesos y finos. Elimina las tintas waterproof de tu mesa de trabajo.

Hasta aquí, las tintas básicas imprescindibles. Y a continuación, las alternativas para probar y ampliar nuestra gama.

Para nuestra práctica diaria lo mejor es fabricar nuestra nogalina. Se trata de un producto para teñir la madera que se consigue a muy buen precio en cualquier tienda de pintura. Se mezcla agua con nogalina en una proporción de 3 a 1, se agita, esperamos media hora y… ya podemos escribir a un coste bajísimo en una maravillosa gama de marrones.

Si quieres escribir un texto con colores lo mejor son los guaches de alta calidad. Los guaches son parecidos a las acuarelas pero mas opacos y permanentes y como pueden mezclarse tenemos a nuestra disposición una infinita gama de colores. Es la mejor opción para dar color a un trabajo de caligrafía.

En China y en Japón, antes de iniciar una obra de Caligrafía el escriba prepara la tinta que va a utilizar. Pone unas gotas de agua en una piedra especial y durante diez o quince minutos hace círculos sobre la piedra humedecida, suavemente, con una barrita de tinta seca. Este preámbulo es imprescindible para tranquilizarse, reflexionar y llegar a la escritura en paz y con el mejor estado de ánimo.

Muchos calígrafos occidentales hemos adoptado este rito. Además de por lo que aporta a nuestra mente porque los tonos negros de estas tintas son imposibles de conseguir con las mejores tintas comerciales.

Y si un día te encuentras sin tinta, sin nogalina, si no tienes barritas orientales ni guaches… no es necesario ir en camello hasta la Meca, que no cunda el pánico, prueba a escribir con café o con té y te llevarás una buena sorpresa con el resultado

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